Hay viviendas que llevan décadas con la misma instalación eléctrica. Cuadros de los años 80, cableado de aluminio, interruptores termomagnéticos sin diferencial, enchufes sin toma de tierra. Funcionan —más o menos— pero no cumplen la normativa actual, y en determinados momentos eso deja de ser un problema potencial para convertirse en uno real.

¿Cuándo se considera que una instalación es “antigua”?

El Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) actual data de 2002. Las instalaciones ejecutadas antes de esa fecha se rigieron por normativas anteriores, más permisivas. No significa que sean ilegales por el hecho de existir, pero sí que en cuanto se quiera modificar algo —o cuando la compañía distribuidora lo exija— habrá que adecuarlas.

En la práctica, una instalación que supera los 20-25 años sin intervención técnica registrada tiene muchas probabilidades de presentar deficiencias que hoy no estarían permitidas.

Situaciones en las que te van a pedir que regularices

No siempre es una decisión voluntaria. Hay momentos concretos en los que la revisión y legalización se vuelven obligatorias o directamente bloqueantes:

Cambio o ampliación de potencia contratada. La distribuidora revisa el estado de la instalación antes de autorizar un cambio de potencia. Si el boletín eléctrico (CIE) no está vigente o la instalación no cumple, deniegan la solicitud hasta que se subsane.

Herencia de una vivienda. Al heredar un inmueble que lleva años cerrado o que pertenecía a una generación anterior, es habitual que no exista boletín registrado o que esté caducado. Para contratar suministro a nombre del nuevo titular, la distribuidora puede exigir un CIE en vigor.

Reforma integral de la vivienda. Si se va a intervenir en la instalación eléctrica durante una reforma —ampliar circuitos, redistribuir el cuadro, añadir climatización— el instalador autorizado está obligado a dejar todo conforme a normativa y emitir el certificado correspondiente.

Siniestro o reclamación al seguro. En caso de incendio o cortocircuito, las aseguradoras investigan el estado de la instalación. Una instalación sin boletín vigente puede ser motivo de exclusión de cobertura.

Venta de la vivienda. Aunque no es legalmente obligatorio presentar el CIE en una compraventa, los compradores cada vez lo solicitan más —y sus bancos también, a veces, como condición hipotecaria.

Qué se revisa en una inspección técnica

Una revisión de instalación antigua no es una visita rápida. Implica comprobar, punto por punto, el estado real de la instalación frente a lo que exige el REBT vigente:

El resultado es un informe técnico que recoge el estado actual, las deficiencias detectadas y las actuaciones necesarias para cumplir normativa.

El proceso de legalización paso a paso

Una vez realizada la revisión, el proceso para legalizar la instalación es el siguiente:

  1. Diagnóstico y presupuesto. Se identifican las actuaciones necesarias y se presupuesta la adecuación.
  2. Ejecución de la reforma. Un instalador autorizado realiza los trabajos: cambio de cuadro, ampliación de circuitos, instalación de toma de tierra, sustitución de cableado deficiente.
  3. Emisión del CIE. Una vez finalizada la instalación, el instalador emite el Certificado de Instalación Eléctrica (boletín eléctrico).
  4. Registro ante industria. El certificado se registra telemáticamente ante la Comunidad de Madrid (o la comunidad autónoma correspondiente). Es este registro el que da validez legal al documento.
  5. Comunicación a la distribuidora. Con el CIE registrado, se puede gestionar cualquier trámite con la compañía: cambio de potencia, alta de suministro, tramitación de autoconsumo, etc.

¿Cuánto tarda y qué coste tiene?

El tiempo depende del alcance de la reforma. Una adecuación básica de cuadro en una vivienda estándar puede resolverse en uno o dos días de trabajo. El registro del CIE ante industria, una vez emitido, suele tramitarse en días hábiles.

El coste varía en función del estado de partida: no es lo mismo actualizar un cuadro eléctrico que renovar toda la instalación de una vivienda de 150 m². Por eso el diagnóstico previo es fundamental: permite saber exactamente qué hay que hacer antes de comprometerse con ningún presupuesto.


Si tienes una vivienda antigua y no sabes si la instalación está en regla, o si te han denegado un cambio de potencia por falta de boletín, podemos hacer una revisión y orientarte sobre los pasos a seguir. Sin compromiso.